Para darte de alta como autónomo necesitas un código CNAE que describa tu actividad principal, es decir, aquello de lo que vas a vivir principalmente. No existe un CNAE especial para autónomos: se utiliza la misma clasificación que para empresas, adaptada a tu actividad concreta.
Dicho de forma sencilla:
el CNAE que necesitas como autónomo es el que mejor representa lo que haces y de dónde obtendrás la mayor parte de tus ingresos.
En una definición corta: el CNAE del autónomo es el código que clasifica su actividad económica principal.
El punto de partida: qué vas a hacer realmente
Antes de mirar códigos, lo importante es definir con claridad tu actividad, usando palabras normales y concretas:
- ¿Qué servicio prestas o qué producto vendes?
- ¿A quién se lo ofreces?
- ¿Qué harás la mayor parte del tiempo?
Por ejemplo, no es lo mismo “trabajar por internet” que “desarrollar software”, ni “hacer marketing” que “gestionar campañas publicitarias”.
Cuanto más clara tengas tu actividad real, más fácil será elegir el CNAE correcto.
El CNAE que se usa al darse de alta como autónomo
Cuando te das de alta como autónomo, se te pide identificar tu actividad económica. Esa actividad se traduce en un código CNAE, que sirve para clasificarte oficialmente dentro de la economía.
Ese código:
- Describe qué tipo de actividad realizas.
- No define tu forma de tributar.
- No fija tus cuotas ni impuestos.
- Sí identifica el sector económico al que perteneces.
La clasificación oficial de estos códigos la mantiene el Instituto Nacional de Estadística (INE), y es la referencia válida en toda España.
Cómo elegir el CNAE correcto paso a paso
El criterio no es complicado si se sigue una lógica clara:
- Identifica tu actividad principal, no todas las tareas que haces.
- Busca esa actividad dentro de la clasificación CNAE, de lo general a lo específico.
- Lee la descripción completa del código, no solo el título.
- Elige el CNAE que mejor encaje con lo que haces hoy, no con lo que quizá hagas en el futuro.
No es necesario que el nombre coincida palabra por palabra con tu actividad. Lo importante es que la descripción sea coherente.
¿Y si hago varias cosas como autónomo?
Muchos autónomos realizan más de una actividad. En ese caso:
- Debes tener un CNAE principal, el de la actividad que más ingresos genera.
- Puedes tener CNAE secundarios si realizas otras actividades relevantes.
Si una actividad es puntual o complementaria, no suele ser necesario reflejarla como CNAE secundario.
Errores comunes al elegir el CNAE como autónomo
Algunos fallos habituales que conviene evitar:
- Elegir un CNAE demasiado genérico “por si acaso”.
- Copiar el CNAE de otro autónomo sin analizar tu caso.
- Guiarte solo por el nombre del código y no por su descripción.
- No actualizar el CNAE si tu actividad cambia con el tiempo.
El CNAE debe reflejar lo que realmente haces, no lo que suena mejor o más amplio.
Qué pasa si dudas entre varios CNAE
Es normal dudar entre dos códigos parecidos. En ese caso, el criterio práctico es elegir el CNAE que:
- Describa mejor el resultado de tu trabajo, no la herramienta que usas.
- Encaje mejor con cómo se clasificarían negocios similares.
- Sea coherente con tu actividad dominante.
El CNAE no tiene que ser perfecto, solo razonablemente preciso.
Resumen mental rápido
Para darte de alta como autónomo necesitas un código CNAE que represente tu actividad principal real. No hay un CNAE especial para autónomos: se usa la misma clasificación oficial que para empresas. Lo importante es elegir el que mejor encaje con lo que haces y revisar el código si tu actividad cambia.
Si puedes explicar que el CNAE del autónomo es el que define de qué vive principalmente, ya tienes el criterio correcto.
Entender bien este punto evita errores al darse de alta y facilita futuros trámites, ayudas o cambios de actividad. A partir de aquí, la siguiente pregunta natural es cómo comprobar que tu CNAE y tu actividad fiscal son coherentes entre sí o cuándo conviene revisarlo.